José es vendido por sus hermanos
Los merceros eran pequeños comerciantes de artículos de lujo y de uso cotidiano: joyas, textiles y complementos, especias, objetos religiosos… Los vendían en sus tiendas o en los mercados. El gremio de los merceros presenta esta escena.
José era el más joven de los hijos de Jacob, el padre del pueblo judío. Era el favorito de su padre, por lo que sus hermanos querían deshacerse de él. Lo vendieron a caravaneros en su camino a Egipto, impregnando el hermoso manto de José con sangre, para que su padre creyera que José había sido devorado por una bestia salvaje. El hombre rechazado que se convierte en salvador se convierte así en una historia simbólica.
José y el faraón
El gremio de los medidores de granos representa esta escena. En la época, eran los responsables de comprar, almacenar y distribuir el grano, al igual que lo hacía José en Egipto.
Impulsados por la hambruna, los hijos de Jacob, huyen a Egipto, donde la comida sigue estando disponible. Mientras tanto, José se ha convertido ya en el segundo hombre en el reino del faraón. José reconoce a sus hermanos y se da a conocer a aquellos mismos que quisieron darle muerte. Ahora, José se ha convertido en su salvador. Como resultado de ello, José es la imagen precursora de Jesucristo que como marginado da una nueva vida a la gente.


